Ir al contenido principal

Aíslate de todo para SER TESTIGO de que existes


Sólo una cosa por hacer: Aíslate de todo para SER TESTIGO de que existes
El SER ya está ahí, pero no de una forma consciente, está en un segundo plano, obviado, olvidado. Tu mente está donde los sentidos te llevan. Vives continuamente fuera, exteriorizado, sin la necesidad de prestarte atención a ti mismo. Cuando te vuelves hacia el interior y te aferras a la sensación de ser, esa sensación es como el espejo donde te miras. Pero en esos momentos lo más real que conoces es esa sensación de que estás vivo, y a esa sensación le acompañan los sentidos, es decir, sientes el cuerpo, comodidad o incomodidad, oyes sonidos y ves luces, aunque tengas los ojos cerrados.

Lo interesante de todo esto es que de entre todas las sensaciones que recibes hay una que nos importa, tu propia percepción de la existencia, y no me estoy refiriendo a cómo percibes o vives la existencia, sino a que te sientes vivo, a que te conoces como una entidad existente. Esta es una percepción que hay que aislar y potenciar, porque. Puedes darte cuenta de que existes.

¿Acaso no eres tú el que percibe? ¿No eres tú el testigo de todo cuanto te rodea? ¡Tú eres la consciencia que observa y se da cuenta!  Sin cuerpo y sentidos… ¿cómo sabes que eres tú?. No os podéis imaginar el poder de la Ilusión. Vuestra identidad que creéis ser es ilusión, es un mixtura de atributos que no podéis aislar por separado. Todos sabéis intelectualmente que lo real es la Consciencia pero, a la hora de la verdad, no sabéis ni cómo ni dónde encontrarla en vosotros mismos.

Debes aprender a aislarte de las sensaciones de las cuales eres testigo. Vete directamente al testigo que eres, no pierdas el tiempo testificando el cuerpo, los pensamientos, etc. El testigo en ti eres tú, lo único que en ti es capaz de mirar, y eso es consciencia. No es algo que debes buscar. Tú eres YO. La información que tienes en la mente te hace dudar de algo que es simple, muy simple. No hay yoes, solo UNO rodeado de dudas intelectuales sobre lo que debe de ser o no. Si abandonas estas dudas, te quedas sola contigo mismo. Eres el foco de atención, el perceptor… vuelve tu mirada hacia ti mismo, percíbete a ti mismo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

PROBIDAD

PROBIDAD    Probidad, la etimología nos remite a la lengua latina, ciertamente al término probitas. “honestidad y rectitud”. Puede decirse que la probidad está vinculada a la honradez y la integridad en el accionar, quien actúa así no comete ningún abuso, ni incurre en un delito. Lo contrario a la probidad es la corrupción, que implica un desvió de las normas morales y las leyes. En definitiva, es una virtud. La realidad, por supuesto, demuestra que la probidad no está presente en la totalidad de la humanidad. En el desarrollo de nuestras funciones la falta de probidad resulta aún más grave y perjudicial, ya que del accionar profesional se desprenden perjuicios a la sociedad; por decir: Si un magistrado carece de probidad, no puede administrar justicia. Sus dictámenes no serán imparciales, ya que pueden estar determinados por vicios. De esta manera un juez que no es probo puede condenar a prisión a un inocente o dejar en libertad a un asesino. También, todos,...

LA MAGIA DE LA SONRISA

  Los seres humanos tenemos como mínimo seis buenos motivos para sonreír cada día. Las personas risueñas viven más, gozan de mejor salud, tienen mejores relaciones, son más atractivas, desarrollan su inteligencia y disfrutan de mayor equilibrio emocional, según numerosos estudios. Por su buen talante sonríen a menudo -incluso si no están en su mejor momento- su sonrisa transmite afecto, confianza y aceptación. Sin embargo, no todas las sonrisas son iguales, Guillaume Duchenne fue el médico francés que en el siglo XIX estudió el tipo de sonrisa que produce estos beneficios, denominada en su honor sonrisa 'Duchenne', una sonrisa que involucra canales neurológicos relacionados con los centros emocionales del cerebro y la zona del córtex que regula los procesos intelectuales. Prueba a elevar la comisura de tus labios abriendo levemente la boca de manera que asciendan tus mejillas, entrecierra un poco tus ojos y muestra ligeramente tus dientes. Mírate al espejo: esa es la sonrisa ...

EL CORAZÓN DELATOR

  Edgar Allan Poe ¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen… y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre… Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al...