Ir al contenido principal

¿DÓNDE MUEREN LOS SUEÑOS?


Mirando hacia atrás desde que surgió la idea de crear mi proyecto personal y con ello mi blog, el miedo se ha adueñado de mí en varias ocasiones… en esos mismos momentos… moría mi sueño…salían las excusas más comunes que tengo y se deshacía la creatividad y la imaginación.

¿Qué papel jugamos nosotros en el hecho de que el miedo nos aleje de nuestros sueños? De qué nos convenza de mantenernos en la inacción.

¿Cuántas cosas has dejado de hacer por miedo? Miedo a fallar, a no estar a la altura, miedo al ridículo o al rechazo, miedo al cambio… Hay tantas razones para sentir miedo y no atreverse… 

Sin embargo, ¿somos conscientes de la cantidad de cosas que estamos dejando atrás en el camino por el miedo? Tener miedo no es malo, es natural. Tener miedo es algo que posiblemente te va a acompañar a lo largo de toda tu vida, la clave está en aprender a tratarlo.

Hace tiempo escuché que el miedo es como las familias, todo el mundo tiene uno. Pueden venir de la infancia, otros se van creando con los años, otros provienen de experiencias traumáticas o dolorosas, pero lo curioso es que la mayoría de los miedos son irracionales y no solo eso, sino que además son limitantes.

Sin cautivar, estas emociones han ido surgiendo como respuesta a situaciones de supervivencia o como parte de un proceso de adaptación, por ejemplo, el miedo nos avisa de que puede haber algún peligro fuera, la tristeza es una respuesta adoptada ante una pérdida y el enfado aparece cuando nos vemos atacados.

El miedo, es una advertencia sobre: una situación de riesgo o una situación en la que pueda estar en peligro nuestra integridad, por ejemplo, si vas andando solo por la calle y te encuentras una persona con un cuchillo en la mano, puede ser que no te vaya hacer nada, pero lo normal es que se enciendan las alarmas y huyas de esa situación. Este miedo lo podemos considerar un miedo racional, es decir, un miedo real, el problema es cuando aparecen los miedos irracionales (producto de nuestra imaginación), estos son infundados por nosotros, nuestros padres, personas cercanas de referencia, experiencias, etc.

Muchos miedos suelen aparecer cuando se nos presentan situaciones que sabemos que nos van a producir dolor, pena, incomodidad… y que además no sabemos qué es lo que va a pasar, como se va a desarrollar la historia, ante estas situaciones nuestra forma de responder es evitándolas, huyendo, no afrontándolas, pero con este tipo de respuestas lo que hacemos es categorizar el miedo como insuperable y NO nos enfrentarnos a la situación. Pero por difícil que sea, debemos intentar superar esos miedos, por lo único que hacen es limitarnos en algunas áreas de nuestra vida y nos cierran oportunidades, que de no ser por el miedo no rechazaríamos, como puede ser un cambio de trabajo, de casa o de ciudad o cualquier situación dónde no sepamos con total certidumbre lo que va a ocurrir.

El miedo es una emoción difícil de controlar, sobre todo cuando no existe conciencia de ella, por tanto, el primer paso para poder superarlo es la aceptación de que existe, una vez que lo reconocemos debemos descubrir de qué manera nos influye en nuestra persona y en nuestra vida. Es importante definir bien nuestro miedo, cuando aparece solemos tener sensación de catástrofe.

Nelson Mandela una vez dijo “El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino el aquel que conquista el miedo”.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

PROBIDAD

PROBIDAD    Probidad, la etimología nos remite a la lengua latina, ciertamente al término probitas. “honestidad y rectitud”. Puede decirse que la probidad está vinculada a la honradez y la integridad en el accionar, quien actúa así no comete ningún abuso, ni incurre en un delito. Lo contrario a la probidad es la corrupción, que implica un desvió de las normas morales y las leyes. En definitiva, es una virtud. La realidad, por supuesto, demuestra que la probidad no está presente en la totalidad de la humanidad. En el desarrollo de nuestras funciones la falta de probidad resulta aún más grave y perjudicial, ya que del accionar profesional se desprenden perjuicios a la sociedad; por decir: Si un magistrado carece de probidad, no puede administrar justicia. Sus dictámenes no serán imparciales, ya que pueden estar determinados por vicios. De esta manera un juez que no es probo puede condenar a prisión a un inocente o dejar en libertad a un asesino. También, todos,...

La vida es bella

A pesar de todas las vicisitudes que pasa la humanidad, nos toca seleccionar de nuestro paso en esta; las cosas y acciones que nos dan cierta satisfacción y convierten nuestra vida en momentos de complacencia y posibilidades de continuar y continuar...

UN SABIO DIJO: