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EL AMOR Y EL AGUA

 «El Amor es como el Agua, todo lo nutre y todo lo llena de vida.»

Puede cambiar de forma. Puede congelarse. Puede diluirse. Puede evaporarse. Puede incluso contaminarse al impregnarse de la frecuencia del miedo, cambiando su apariencia en odio o dolor. Pero eventualmente, buscará volver a su origen, porque el Amor es fuerte como el Agua y nada lo puede destruir.
Somos emanaciones de la Fuente de Amor que ha buscado a través de nosotros experimentar todas las posibilidades de su Esencia. Tal como el Agua, somos lluvia, somos vapor, somos océano, somos rio y sin embargo, esencialmente somos Agua. Somos Amor.
La vida es como una semilla, esperando Agua en la cantidad necesaria para ser nutrida y transformarse a sí misma en una hermosa creación. El Amor es como el Agua, todo lo nutre y todo lo llena de vida. Y 
ahí, donde la vida se ausenta ensombrecida por el miedo, el Amor llega y nutre, transformándolo todo. Recordándonos el origen real de nuestra existencia.
El Amor es como el Agua. Tú eres fuerte como el Agua, fluye a través de la vida, transfórmate constantemente y, a medida que el Amor cambia de forma dentro de ti y te lleva a través de senderos desconocidos, recuerda siempre que eres Amor y que el Amor es indestructible, es la fuerza más grande que siempre buscará volver a su origen.

No te dejes engañar por las apariencias y por las distintas facetas del Amor. Detrás de todo siempre hay una esencia bella, buscando ser descubierta. Detrás de cada experiencia y de cada corazón siempre habrá una gotita Pura y cristalina de Amor esperando el momento de volver a despertar y recordar su verdadero origen.

Limpia tus heridas suavemente con gotitas de ese Amor, porque mientras más lo busques, más te aproximarás. No te aferres a las emociones que te alejan de esa esencia pura de Amor. Sé cómo el Agua, transfórmate y atrévete a buscar tu origen.

El amor es como el agua, quiere fluir y fluir,

Y es como el fuego, quiere arder y arder,

Y es como el aire, quiere respirar y respirar,

Y es como la tierra, quiere crecer y crecer.

El amor es como el agua, quiere fluir y fluir.







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