Conforme avanza la ciencia parece que las explicaciones religiosas sobre determinados fenómenos quedan descartadas, ¿o no? La ciencia y la religión siempre han sido las dos caras de una misma moneda, que por el momento conviven en relativa armonía, a pesar de que irremediablemente una podría terminar con la otra tarde o temprano. Conforme avanza la ciencia y conocemos más sobre el funcionamiento del mundo que nos rodea, parece que las explicaciones religiosas sobre determinados fenómenos quedan descartadas. No obstante, desde el comienzo de los tiempos, los seres humanos somos seres espirituales que buscan, quizá en una deidad superior, la explicación a las grandes preguntas: quiénes somos y por qué estamos aquí. Desde la antigüedad el más rudimentario humano siempre ha buscado a un ser superior para calmar el ímpetu de la naturaleza y las desgracias que consigo lleva; lo veían de diferentes formas y aspectos a lo que llamaban en su arcaico pensamiento Dios Otras preguntas igual ...