Soy vuestro amigo y vuestra alma gemela y vengo a vosotros con reverencia y respeto por quienes sois y por el camino que estáis recorriendo en la Tierra. Todos vosotros echáis raíces en la Tierra a partir de la cual construís vuestra vida. Naces como un bebé indefenso, a merced de los poderes de la Tierra y de la sociedad en la que vives. Absorbes una gran cantidad de estímulos cuando eres un niño pequeño y recolectas esa energía en tu cuerpo emocional. Al principio, todavía no está del todo claro quién eres en medio de tantos estímulos e impresiones. Pero lentamente se forma un «yo», un punto central en el campo de energía que eres. Poco a poco, surge un suelo bajo tus pies y surge una inspiración en tu corazón que es única para ti. Y por “ti», me refiero a tu Yo Superior, a tu alma. Cuando encarnas, te sumerges en lo profundo, te entregas; te dejas inundar por las impresiones de una nueva vida. Y tu personalidad terrenal queda condici...