Lo eres todo. Eres el universo experimentándose a sí mismo a través de tus sentidos ya través de tus propios pensamientos. Pero no eres tus pensamientos, sino que eres la conciencia que observa estos pensamientos. Todo lo que está fuera de ti es una ilusión; nada más que un sueño colectivo del que formas parte. Tan pronto como te des cuenta de esto, toda tu perspectiva cambia: todo lo que existe se convierte en algo nuevo. Ahora no eres solo un yo dentro del universo, sino el universo mismo. Formas de pensamiento como estas comenzaron a aparecer cada vez con más frecuencia en mi vida en los últimos años. Aumentaron a medida que dediqué más y más tiempo a la reflexión, a través de muchos libros, la meditación y la resolución general (personal) de preguntas que tenía desde mi infancia, pero que estaban “debajo de la alfombra” debido a mi condicionamiento en esta vida. También ocurrieron cuando comencé a experimentar estados alterados de conciencia. Cada vez me pregunto más a menudo,...