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NIEBLA MENTAL

 

Problemas de memoria, lentitud y falta de claridad en los pensamientos, desorientación… ¿te suena? La niebla mental podría estar detrás. “¿Le envié ayer el mail? ¿Dónde guardé los papeles que traía anoche en la mano? ¿Qué era lo que tenía que comprar con tanta urgencia?”. De pronto, la nada. Le das vueltas y vueltas en tu cabeza, pero parece haberse rebelado y no querer soltar ningún tipo de respuesta. Por mucho que bucees en tu cerebro e intentes andar sobre tus propios pasos mentalmente, es imposible pensar con claridad. Tienes la sensación de que las neuronas están aletargadas, olvidadizas. Hay una nebulosa que no te permite despejarte y, la verdad, agobia… ¡vaya que si agobia! Se trata de la niebla mental. Pero ¿y si te dijésemos que la niebla mental existe desde mucho antes y puede deberse también a otros factores? Te damos la respuesta de la mano de Elena Puig Guitart, psicóloga sanitaria, terapeuta de polaridad acreditada por la AETP, especialista en mindfulness y EFT.

¿QUÉ ES LA NIEBLA MENTAL?
“Estamos hablando de la sensación personal e inequívoca de que la cabeza -y con ‘cabeza’ hablamos de mente- te funciona más lenta, de que todos los procesos mentales se hacen más lentos y pesados. Por tanto, que la memoria, la rapidez de reacción, la fluidez del lenguaje, todo lo que está asociado a la mente cuesta mucho más”, nos explica la psicóloga.
¿A qué se puede deber una niebla mental? Para entenderlo mejor, Elena Puig hace una analogía súper esclarecedora: “podemos pensar en cuando haces ejercicio intenso. ¿Qué pasa con tu respiración? Pues que se vuelve mucho más pesada, cuesta coger aire. Los pulmones funcionan, claro que funcionan, pero está más fatigados por el esfuerzo del cuerpo. Así, por factores diversos, a nuestra mente también le puede costar coger ese aire para rendir con normalidad”.
CAUSAS DE LA NIEBLA MENTAL
“Esto sucede también con otros virus, se habla de posibles micro accidentes cerebrovasculares, con lo cual el cerebro quedaría afectado en zonas concretas que se ocupan de funciones que quedarían alteradas” Pero nos ha sorprendido saber que el término niebla mental no es algo que haya surgido tras la pandemia para dar le nombre a la dificultad de concentración, problemas para mantener la atención o la falta de claridad en los pensamientos, sino que viene de antes.
¿Has sufrido niebla mental en alguna ocasión o conoces a alguien a quien le haya pasado?
“Parece que ahora se habla más de niebla mental, pero es un concepto que se usa de hace años, porque no solo está asociado al covid, sino también a muchas otras situaciones vitales. Y no solo enfermedades. Cambios hormonales de la menopausia, estrés, descanso insuficiente, alimentación, y muchas otras circunstancias vitales que supongan un reto para el cuerpo, pueden provocar esta situación de bajo rendimiento mental”, afirma la psicóloga.
"Circunstancias vitales que supongan un reto para el cuerpo, pueden provocar esta situación de bajo rendimiento mental"
“Hay que individualizar qué le está pasando a la persona, en función de la gravedad de los síntomas, de su estado de salud, de su edad, y acudir al médico cuando los síntomas interfieran en el día a día de la persona, o cuando sean persistentes en el tiempo”, recomienda.
NIEBLA MENTAL: LOS SÍNTOMAS MÁS COMUNES
Entre los síntomas más frecuentes de la niebla mental podríamos hablar de:
Dificultad para concentrarse en tareas específicas durante períodos prolongados de tiempo.
Confusión, fatiga y lentitud mental.
Problemas de memoria: olvidar aspectos importantes.
Dificultad para encontrar las palabras: problemas para expresarse verbalmente o recordar el vocabulario común.
Desorientación espacial o temporal.
Falta de claridad en los pensamientos: se muestran confusos, nublados…
Pero si olvidas algunos detalles menores, cosas simples, ¡no te obsesiones! No tiene por qué ser
niebla mental, sino deberse simplemente a falta de atención o al hecho de estar expuestos a una
sobrecarga de información, por ejemplo.
"TENEMOS QUE SABER DISTINGUIR ENTRE PROBLEMAS REALES Y PROBLEMAS QUE CREA NUESTRA MENTE, DERIVADOS DEL MIEDO Y LA ANSIEDAD"
La especialista subraya la importancia de saber distinguir la causa de esa afectación de la memoria: “nos puede costar encontrar esa palabra, el nombre de la peli que hemos visto o el libro que estamos leyendo. ¡Pero como ves, eso me pasa a mí, y no tengo niebla mental! Tenemos que saber distinguir entre problemas reales y problemas que crea nuestra mente, derivados del miedo y la ansiedad de tanta información que leemos. Es decir, debemos saber relativizar, porque algún síntoma concreto no implica una enfermedad entera”.
Y nos explica: “La niebla mental es muy a menudo un estado muy sutil de la mente, porque la persona se da cuenta de que todo le cuesta más, queda tocada la atención, ya que concentrarse y poner foco es un esfuerzo, pero puede ir haciendo y tirando con su vida, a pesar de no sentirse que rinde al 100%”
¿LA NIEBLA MENTAL PUEDE LLEGAR A SER PELIGROSA?
Para determinar si la niebla mental puede ser peligrosa o no, lo primero habría que descubrir cuál es su causa. “Yo, como psicóloga, me encuentro muy a menudo con pacientes que te comentan que sienten esa pesadez mental, y te aseguro que lo más frecuente es que sea causado por estados sostenidos de estrés, mal descanso, mala alimentación. ¡Son tantos los estudios que nos dicen que el estilo de vida es el elemento decisivo para nuestra salud! 
Acudir a un médico cuando los síntomas terminan por interferir en nuestra vida diaria o bien los sufrimos desde hace mucho tiempo “Lo mejor es una consulta para quedarse tranquilos o para poder actuar, sino también para que no se nos active el miedo, que puede ser el peor compañero para nuestra salud mental, y por ende, global”. El miedo sostenido en el tiempo, además derivar en problemas de salud mental como la ansiedad, incluso puede afectar a nuestro sistema inmunológico.
 “Si estás preocupado, acude al especialista, no postergues tu decisión, porque en tu mente está esa preocupación que todos solemos alimentar con pensamientos obsesivos o recurrentes. Piensa que tu cuerpo no distingue realidad de ficción, y eso que tu imaginas, él lo vive como real. Hay que salir de la incertidumbre, porque eso alivia a nuestro cerebro”, 
Pues aquí hay que pedir paciencia y aceptación de que se está en un proceso de adaptación del cuerpo a nuevos estados hormonales”
"HAY QUE APRENDER A PARAR, A PRIORIZAR, A ENTENDER QUE LA VIDA HAY QUE VIVIRLA CON UNA CIERTA PAZ, E INTENTAR BUSCARLA, CADA CUAL SEGÚN SUS POSIBILIDADES"
Combatir el estrés
Cuando la niebla mental se da por un excesivo estrés que parece no tener fin y perjudica seriamente a nuestra salud mental, la solución es otra. “Hay que aprender a parar, a priorizar, a entender que la vida hay que vivirla con una cierta paz, e intentar buscarla, cada cual según sus posibilidades: más ejercicio, mejor alimentación, relaciones sociales, la meditación y la respiración, las aficiones, preguntarse qué nos gusta hacer, qué nos hace entrar en ese estado de flow donde el tiempo desaparece de tanto que gozamos con lo que estamos haciendo. 







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