La paradoja de la fuerza de voluntad tiene que ver con ese hecho tan frecuente de que cuanta más intensidad le ponemos al logro de un objetivo, parece que más difícil resulta conseguirlo. ¿Por qué? De eso hablaremos. Etimológicamente la palabra voluntad procede del latín voluntas-atis, que significa querer. Pero este concepto implica otros muchos factores como la capacidad de tomar decisiones, eligiendo una posibilidad entre varias, la tendencia o anhelo por algo que nos permite la oportunidad de descubrir, la determinación que concreta y se relaciona con la capacidad de evaluar y aclarar nuestras metas, y la acción, como factor definitivo para la puesta en marcha de aquello que queremos. La fuerza de voluntad se define como la capacidad para dirigir y controlar las acciones propias. Los metafísicos y las religiones señalan que esa fuerza nace solamente de la libre determinación de cada persona. Cuando la voluntad ha adquirido fuerza y vigor, nos ayuda en el empeño de conseguir n...