Su origen etimológico, deriva del latín, exactamente de la palabra “indeterminatio”, que es el resultado de la unión de varios componentes léxicos de dicha lengua: -El prefijo “in-”, que significa “no” y “sin”. -El prefijo “de-”, que indica “dirección de arriba a abajo”. -El verbo “terminare”, que puede traducirse como “poner límites” o “alindar”. -El sufijo “-cion”, que se usa para indicar “acción y efecto”. La idea de indeterminación alude a la ausencia de determinación: audacia, valor. El término también puede referirse a la falta de resolución (decisión, disposición). La incertidumbre nos hace sentir vulnerables. ¿Por qué nos cuesta tanto manejarla? ¿Puede que, pese a hacernos sentir incómodos, nos de algún beneficio? Así que la incertidumbre es el trampolín hacia un pensamiento mayor. Entonces cuando te enfrentas a la incertidumbre, parece ser algo muy incómodo. Los nuevos hallazgos científicos demuestran, que la incertidumbre es absolutamente crítica para el pensamien...